Y más (miedo)

Quino Petit se ha sacado de las entrañas un diario brutal. Lo publicaba ayer, en El País. Violencia doméstica hecha cotidianidad. Miseria y machismo convertidos en un miedo que persigue y que hiela la sangre.
Un grito contra la injusto: "La sociedad debe dejar de vernos como una cifra. Los números nos quitan la voz", dice D.
Y un grito de esperanza: "La niña se ha quedado dormida. Su cara no me recuerda a Él. Me recuerda lo que Él ha perdido", dice A.