"c" de conciencia
Pasas ciento de páginas, con la vista casi perdida... y, de repente, una frase que te llama la atención, que te hace desconectar de la radio, del ruido del tren o de una conversación en el banco de al lado.
Dice Bru Rovira en La Vanguardia, horas después de que Karadzic haya sido detenido, que
los juicios contra los criminales de guerra son importantes porque es la única manera de que la sociedad se interrogue no sólo sobre los muertos, sino también sobre los vivos, sus silencios, sus complicidades, su responsabilidad. Y que la palabra funda el hielo
El otro día leía a Carlos de Andrés en Los ojos de la guerra, y contaba que Juantxu Rodríguez, un fotoperiodista muerto en una guerra de tantas que el ser humano se permite el lujo de permitir y esconder, estaba ya harto de los jefes
viejos dinosaurios que ejercen de tapón al cortar el paso biológico a una nueva generación de fotógrafos. (…) Compran reportajes empaquetados al vacío y de fabricación barata envueltos en una estética caduca y sin interés. Gobiernan y editan desde un cómodo sillón, sin haber pisado la calle y creando las secuencias de imágenes sobre envoltorios rosas, sin atreverse a mirar el fondo de las historias. Nunca sabrán que quien no se pringa de barro jamás disfrutará de la belleza de mirar la tierra. Comulgan desde la sumisión al poder. Y todos los días de su vida piensan que, sin ellos, el resto del mundo estaría en la más completa ignorancia. Se sientan en cualquier escaparate, como dioses encumbrados en su propia escasez de sabiduría. No sueñan porque no están locos, son pragmáticos por excelencia y encima sus empresas les despiden sin contemplaciones. Ellos crearán escuela: el olvido
Y leía... mientras escuchaba a Los Secretos una canción que, como un resorte, también me sorprendió de entre mil y una canciones creadas para no sé qué...
Anna dijo
brutaaaaaaaaal! el libro "Los ojos de la guerra". Lo recomiendo!
24 Julio 2008 | 10:39 AM