Lecciones de fin de semana
Y se me eriza la piel.
Viendo a toda una Meryl Streep agradecida, emocionada y casi sonrojada delante de un público que, seguro, ha llorado viéndola en África o en Madison County.
Escuchando a Pedro Guerra. Bromas, confesiones, canciones. Cómo se ha hecho mayor. Cómo se confiesa enamorado. Cómo admite haber vivido algo inimaginable al ser padre.
Dándole el "pésame" a mi madre porque ese hombre del que tantas veces me ha hablado, Paul Newman, se ha ido para siempre. Casi sin hacer ruido.
Aceptando aquella frase de Fernando Trueba sobre Billy Wilder. Porque tras ver una comedia suya, El apartamento, una de las de antes, uno cree que Wilder fue Dios y que muchos de los directores de ahora deberían acudir a su iglesia.
Abriendo los ojos con cada pirueta mágica de El cirque du soleil. Asombrándome por cómo una empresa gigante puede hacer un espectáculo igual de grande.

revangel dijo
Me encanta tu blog... y a mí también se me erizó la piel en la entrega del Donostia a la gran Meryl.
Me quedaré un rato viajando por aquí.
Saludos.
1 Octubre 2008 | 10:04 AM