Sin pecados

A la sombra de Barcelona y Zaragoza, los habitantes de Girona y Huesca parecen disfrutar de sus ciudades sin extrañar el bullicio de una gran ciudad. Hace poco he estado en ambas ciudades y, además de sorprenderse por los curiosos paralelismos (ambas tienen un enorme parque que hace de pulmón de la ciudad y en ambas vive una cantidad parecida de gente), uno siente que descubre dos ciudades tranquilas. Casi en los lindes de las ciudades slow.
Donde las distancias son cortas (excepto para los lugareños). Donde la vida que agita despacio las calles deja entrever una enorme calidad de vida. Donde el tráfico apenas tiene presencia. Donde parece incluso que los mismísimos Pirineos las resguardan de todos los pecados de las grandes metrópolis.
La foto de Girona (arriba) es de Anna.
santakopower dijo
Y mientras las rodalies de Barcelona o Zaragoza son ciudades-dormitorio u oasis para ricos y presidentes del Barça, las de lugares como Girona o Huesca son delicias para el paladar. Amigo, más pistas que nos van dando.
20 Marzo 2009 | 04:34 PM