Y, sin embargo, les damos la espalda
El otro día me preguntaban si yo pensaba también que el padre de Marta del Castillo salía mucho en la tele.
Sí. Seguramente.
Pero supongo que se aferran al poder de los medios para que nadie pase la página que habla de sus casos.
Fernando García, Juan José Cortés y ahora Antonio del Castillo han compartido portadas, micrófonos y fama. Aunque nunca la hubieran deseado.
Un buen día, sin apenas haber tenido tiempo de pensarlo, se convirtieron en líderes de una búsqueda que unía desgracia e injusticia. Los medios, saltándonos todas las barreras de la intimidad, los hicimos diana de nuestros reportajes con la misma velocidad con las que los ignoramos semanas más tarde.
Pero toda la fuerza, la perseverancia y la tenacidad que demuestran a España entera durante ese limbo mediático no sucumbe a las agendas mediáticas. Y es ahí cuando se empiezan a sentir solos. Exigen una cuota de apoyo cuando los medios ya les damos la espalda.
Así de rápido, así de injusto.