Talento

Cuando se juntan buenos ingredientes, el resultado no puede ser otro. Cuando un director y guionista como Daniel Sánchez-Arévalo y dos actores como Antonio de la Torre y Raúl Arévalo se ponen a hacer películas, estas acaban siendo buenas.
Sus historias son buenas, enternecen, entretienen y en pocas ocasiones te dejarán indiferente. Si acaso tendrás en el estómago una sensación agridulce, después de haber reído y llorado. Como si te hubieran contado un chiste buenísimo y al cabo de un momento te hubieran dicho que alguien se está muriendo. Casi como la vida misma.
Sales del cine y piensas que eso de la crisis en el cine español es una falacia. Y que estos tres tipos destilan (y mucho) talento.
