Ingratos delfines
- ¿Pero qué sentido tiene?
- Ninguno.
Es mi corta respuesta a la pregunta de por qué los líderes moldean, ningunean y sacrifican a sus delfines. En vez de pensar en el bien común, los intereses del partido, lo mejor para la población... sólo piensan en una cosa: que ningún sucesor los supere. Que ninguno les haga sombra. Que todo el mundo lo recuerde a él más que a su sucesor.
¿Cómo hacerlo?
Un menú rápido sería el siguiente. Eligen a un sucesor gris... poco mediático... con pocos valores... con el potencial justo para ganar poco más que las siguientes elecciones... Y sobre todo. Que durante un tiempo siga cada una de las directrices que el gran líder marcará en su retiro (voluntario u obligado).
Si no te haces una idea clara piensa en por qué Aznar eligió a Rajoy y no a Rato. Por qué Laporta ha elegido a Ferrer y no a cualquiera de su junta. Por qué Maragall eligió a Clos y éste a su vez designó a dedo a Hereu. O el mejor ejemplo de todos: por qué Putin eligió a Medvédev.
La desgracia y la impotencia de los delfines-marionetas es que, durante el proceso de despedida del líder y ascenso del lacayo, si hay algún marrón... lo pagará el delfín. Por eso Hereu se ha cargado a Martí.