Para respirar (mejor)
Una vez al mes, deberíamos estar obligados a coger el metro y cambiar de barrio por unas horas. Escuchar otros idiomas. No reconocer ninguna esquina. Sentirnos extraños. Hasta cansarnos de mirar.
En 17 paradas me planto en Fondo. Uno de los barrios más singulares de Santa Coloma. De ahí que el mismísimo González Iñárritu haya rodado en él.
Sigo y escucho a Francesc todo lo que puedo. En cada esquina me explica los cambios que le ha tocado vivir. La llegada de inmigrantes de infinitas nacionalidades. Las detenciones que no acabaron en nada. O la explosión que sacudió a tanta gente cuando apenas había salido el sol.
Mientras vemos a unos musulmanes que hacen cola para comprar el cordero, el párroco me cuenta que confiesa a muchos chinos. Y que para hacerlo se ayuda de una pizarra, en la que tiene traducidos los diez mandamientos.
Nos paramos en medio de otra calle y me da tiempo a fijarme en peluquerías, bazares o una carnicería donde lo que más se vende, me dice, es el cerdo. Todos los neones, todos los empleados, todos los clientes de la calle, chinos.
Saluda a una pareja de gallegos. Y llegamos a su iglesia, donde varios parroquianos sudamericanos le avasallan. Siempre responde en tono afable y generoso, conversaciones en las que se agolpan cursos de nutrición, encargos, catequesis y numerosas citas que intenta solventar sin ayuda de ninguna agenda.
Me voy con la cabeza llena de ideas y la mirada llena de trazos de un cuadro que no conocía. Le agradezco a mi guía las lecciones que me llevo. Y antes de despedirnos me asegura que rezará por mis gemelos. Le creo y le sonrío. No cuesta nada.
Eva dijo
Ei Alberto, moltíssimes felicitats pels bessons!!! Què? Us heu posat d'acord tu i el Xose?? Me n'alegro molt!!! Escolta, agafa forces i dorm mooolt, que ho necessitaràs! ;P Felicita l'Anna i cuida-la!!
Molts petonets i a veure quan et passes per l'agència i et felicitem en persona!
Mua!
eva
18 Noviembre 2010 | 03:26 PM